El corte de jamón ibérico, una práctica tradicionalmente ligada a celebraciones y actos sociales en España, ha encontrado en China un mercado inesperado y altamente rentable.
Allí, la figura del cortador profesional se ha consolidado como una de las salidas laborales más atractivas dentro del ámbito gastronómico internacional.
En los últimos años, el consumo de jamón ibérico en el país asiático ha experimentado un crecimiento significativo, posicionando a China como uno de los principales destinos fuera de España.
Solo en 2024, las exportaciones españolas de jamones y paletas curados superaron los 28 millones de euros, lo que supone un aumento del 60 % en valor en los últimos cinco años, según datos de ICEX-Estacom.
¿Cuánto gana un cortador de jamón en China?
Uno de los factores clave de esta expansión es la elevada consideración que recibe el oficio del cortador de jamón en China. Según la Escuela Europea de Cortadores de Jamón, los salarios mensuales pueden situarse entre los 2.000 y los 8.000 euros, en función de la experiencia del profesional y del tipo de evento, restaurante u hotel en el que trabaje.
En España, por el contrario, la remuneración suele ser inferior y a menudo vinculada a trabajos puntuales o jornadas esporádicas.
De acuerdo con datos de la misma escuela, la tarifa por evento en ciudades como Madrid o Barcelona ronda los 150 euros, mientras que en Granada o Sevilla se sitúa entre 110 y 120 euros. Desde la academia subrayan que no existe una tarifa regulada y que el precio depende de múltiples variables.
Esta diferencia salarial ha llevado a numerosos profesionales a considerar China como una oportunidad destacada para mejorar tanto sus ingresos como su trayectoria profesional.
Así lo corrobora también el cortador Julián Moreno en un vídeo compartido en las redes sociales de @jamoneuropa: "Si la gente supiera lo que cobra un cortador de jamón en China, mañana mismo todos los cortadores de jamón de España estarían en Barajas cogiendo un vuelo".
¿Por qué se pagan salarios tan elevados?
La principal explicación se encuentra en la fuerte demanda de experiencias gastronómicas exclusivas en el mercado chino.
En eventos de lujo, ferias internacionales, restaurantes de alta gama y comercios especializados, el corte de jamón en directo se percibe como un auténtico espectáculo culinario que atrae clientes y refuerza la imagen de prestigio de los establecimientos.
A ello se suma la escasez de perfiles cualificados en el país, lo que incrementa notablemente su valor. Los cortadores españoles aportan no solo el dominio técnico del producto, sino también la tradición, el ritual y la puesta en escena asociados al jamón ibérico, actuando como verdaderos embajadores de la gastronomía española.
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